jul, 2015: Greta Alfaro

  1. Obra
  2. Presentación
  3. Entrevista
  4. Opinión
  • Greta Alfaro In Ictu Oculi

    2009, 10 min 35 seg
    Una mesa, preparada con todo lujo de detalles para un banquete, se encuentra en medio del campo. Al cabo de un tiempo, en el que los comensales que esperamos no aparecen, unas inquietantes sombras se posan sobre el paisaje: un numeroso grupo de buitres ocupa el lugar de los invitados.

  • Greta Alfaro In Praise of the Beast

    2009, 14 min 58 seg
    Una enorme tarta de boda misteriosamente abandonada sobre la nieve en un claro del bosque es devorada con pocos miramientos por una pareja de jabalís.

  • Greta Alfaro European Dark Room

    2010, 8 min 44 seg
    Una oficina de la Antigua Tabacalera de Madrid parece sufrir un evento paranormal: todo el espacio y los objetos en su interior aparecen cubiertos de una sustancia marrón. La superficie se altera y se derrite, al poco tiempo cambia su color, brillo y consistencia. El chocolate, como el tabaco, nos liga a una tradición de colonialismo y explotación.

  • Greta Alfaro A Very Crafty and Tricky Contrivance

    2012, 13 min 9 seg
    Estamos en el edificio Fish and Coal de Londres, un bloque de oficinas en ruinas, cuya actividad tuvo lugar entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX. Una rata se pasea por una de las oficinas. Sombra de nuestra civilización, la rata vive con nosotros, más o menos oculta, aprovechándose del progreso y del detritus, símbolo de lo negativo, pero compañera inseparable.

Greta Alfaro (Pamplona, 1977) es artista visual. Desarrolla su trabajo en diferentes medios, principalmente vídeo, fotografía, instalación y collage. A menudo desde una orientación site-specific. Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y tiene un máster en Bellas Artes por el Royal College of Arts de Londres.

“Reflexiono sobre lo contemporáneo a través de la revisión de narrativas ligadas tanto a la tradición como a la historia del arte. Utilizo un imaginario en apariencia lejano a nuestras rutinas y nuestro presente, pero que, instalado en un sustrato anterior de nuestros saberes y creencias, es reconocible y todavía nos afecta, y lo pongo en diálogo con circunstancias contemporáneas, ligándolo a reflexiones que están vinculadas con el mundo actual.

Me interesa nuestra relación con las imágenes: por un lado, la importancia del espectáculo en la cultura contemporánea y el consumo de estas como suplantación de la realidad, y por otro el contraste entre el retrato de la sociedad que hacemos a través de las imágenes y la realidad misma.

Trabajo sobre la lucha perpetua entre individuo, naturaleza y sociedad, entre orden y caos; sobre los contrastes que existen entre los ideales proclamados e impuestos por la sociedad en que vivimos (impuestos a menudo a través de la imagen), y la verdadera identidad del individuo, protegida por la intimidad del hogar o el secreto (oculta, sin imágenes); o entre los valores compartidos y la realidad de la naturaleza, ajena a ellos.

A través del encuentro de contrarios, de la yuxtaposición de elementos opuestos, busco una relectura de cada uno de ellos y la generación de una situación nueva, procurando que surja lo inesperado, que se produzca una lógica diferente, que no sea la de los acontecimientos cotidianos.”

Greta Alfaro

Entrevista cortesía del proyecto Oral Memories.

© De las imágenes, GRETA ALFARO, 2014.
© Video, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2014.

Una minuciosa escenografía en la que todo, hasta el más mínimo detalle, parece estar rigurosamente calibrado. Tal vez una oficina a principios del siglo XX, o quizá un suntuoso banquete en medio de un paisaje montañoso y solitario. Un plano secuencia de final imprevisible, un devenir de los acontecimientos que escapa tanto al control de la autora como al de los propios espectadores. La obra de Greta Alfaro pone en relación, de un modo indirecto pero contundente, todos aquellos dualismos que habitan nuestra cotidianidad: lo público y lo privado, el colonialismo y la libertad, el caos y el orden, lo natural y lo artificial, lo efímero y lo perdurable, la vida y la muerte.

Los buitres que invaden el banquete de In Ictu Oculi (2009) irrumpen en una escena idílica devorando con voracidad los alimentos y demoliendo sin piedad las expectativas del espectador. No en vano, son animales carroñeros que, de manera inevitable, nos remiten a la muerte. Esta inquietante secuencia nos retrotrae a las pinturas del siglo XVII; una vanitas que en lugar de exhibirse en un lienzo se proyecta en una pantalla, recordándonos con dolorosa eficacia la fugacidad de la vida y la imposibilidad de evitar una degradación –moral, social, física y psicológica– inminente. De un modo similar, en In Praise of the Beast (2009) son unos jabalíes los que surgen en medio de una solitaria escena nocturna para engullir un enorme pastel, tras el pertinente ritual de acercamiento e inspección. La desconfianza inicial dará paso a un grotesco festín y la naturaleza mostrará su supremacía frente a las imposiciones y normas sociales.

En esta suerte de díptico, el comportamiento de las bestias es impredecible, del mismo modo que impredecible es el caos que se cierne sobre nuestras vidas, aun a pesar de nuestra lucha constante por tratar de instaurar ese orden inalcanzable. Greta Alfaro coloca la cámara a una distancia prudencial y se oculta. La paciente espera tiene como recompensa la belleza de un acto violento por lo que de natural hay en él. Dejar a un lado las normas de etiqueta y ser conscientes de que las celebraciones colectivas en torno a una mesa pueden a menudo ocultar otras finalidades que las del mero festejo.

Y si buitres y jabalíes son los protagonistas de In Ictu Oculi e In Praise of the Beast, en A Very Crafty and Tricky Contrivance (2012) las ratas son las que habitan una oficina de la planta baja del edificio londinense Fish and Coal. La autora coloca la cámara en el cuerpo de una de ellas. El animal se mueve inquieto, se oculta entre los papeles, reaparece y se acerca de forma paulatina a los trabajadores que, impertérritos, continúan con sus alienantes tareas burocráticas. La ambientación nos traslada a principios del siglo XX. Vemos una sociedad que ignora sus miedos y miserias, que barre la podredumbre debajo de la alfombra y gira la cabeza hacia otro lado para no ver lo que no le interesa. Puede que haya pasado el tiempo, pero quizá no hemos cambiado tanto. El actual declive de la civilización industrial y el ocaso del capitalismo tienen como escenario una sociedad extremadamente jerarquizada en la que cada actor tiene asignado su papel, siendo la mayoría de personajes meros figurantes cuya función es disimular ante la ineludible catástrofe, lamentándose tan solo cuando nadie les observa.

También en una oficina sucede la acción de European Dark Room (2010). Una oficina solitaria que se ha visto despojada de su utilidad al estar completamente cubierta de una sustancia sin identificar. La cámara no se mueve; es el espacio el que muta. La sustancia se derrite al igual que el tiempo degrada los objetos. Los 400 kilogramos de chocolate que utilizó Alfaro para recubrir la oficina de European Dark Room aluden de un modo sutil al colonialismo, ubicando la obra en un entorno –el de la oficina– en el que las jerarquías constriñen la libertad y las burocracias no siempre facilitan el progreso.

Marla Jacarilla (artista visual y escritora)

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